Mejorando el hábitat rural

“En el campo, donde había ranchos, ahora también hay viviendas dignas”.

La política habitacional que implementamos en la provincia abordó tanto las problemáticas urbanas como las rurales, en una clara muestra del sentido federal con el que hemos trabajado. El mejoramiento del hábitat rural es una tarea compleja porque requiere de acciones específicas para cada lugar. Si queremos respetar la idiosincrasia de nuestra gente, el plan de viviendas que se desarrolle debe contemplar los usos, las costumbres y las necesidades de cada comunidad.

Para dar solución al déficit habitacional rural, La Rioja se sumó al Programa Federal de Vivienda y Mejoramiento del Hábitat de Pueblos Originarios y Rurales, creado en 2010 por la Secretaría de Obras Públicas dependiente del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. Desde la provincia, a través de la Administración Provincial de Vivienda y Urbanismo, conformamos el equipo técnico y social que coordinó, desarrolló y supervisó la ejecución de las viviendas que sustituyeron ranchos y otros tipos de construcciones muy precarias.

Es muy importante destacar que para dar respuesta a los requerimientos de los productores y peones que habitan el interior de nuestra provincia, y que realizan actividades como la cría de ganado y el cultivo de la tierra, se desarrollaron talleres conjuntos con las familias rurales para consensuar las tipologías de las viviendas a construir. Haber tenido en cuenta esta diversidad nos permitió abarcar las diferentes zonas de la provincia y adaptar las construcciones a la particularidad de cada clima. Además, el uso de materiales propios de cada región acentuó el sentido de pertenencia y arraigo a la tierra.

De esta manera, también podemos decir que hemos mejorado la calidad de vida de los pobladores rurales de la provincia.